viernes, septiembre 07, 2007

Reunión con Concejales de la Concertación


El miércoles 5 de septiembre tuve una muy interesante reunión con tres concejales de la Concertación: Francisco Olea (PS), concejal por La Reina; Ismael Calderón (PS), concejal por Santiago y; Gloria Arancibia (PPD), concejala por San Miguél. También nos acompañó Patricio Mery, miembro del Comité Central Nacional del Partido Socialista.

Esta reunión tuvo como objeto empezar a recuperar el diálogo dentro de la Concertación, además de poder plantearles mi inquietud por promover una gran reforma democratizadora de los sistemas regionales y comunales.

A continuación les dejo algunas fotos de este encuentro.

2 comentarios:

Miguel dijo...

Estimado Marcelo, en cuanto supe que te podía dirigir una palabras, no dudé en hacerlo. Si bien el blog que tienes es con temas dirigidos sobre los cuales opinar, la verdad es que quiero contarte algo que me pasó, chistoso, que te involucra directamente.

Cuando eras Intendente de la Región Metropolitana se efectuó la publicitada reparación de la Alameda, a fin de prepararla para soportar los grandes buses que vendrían. Hiciste entonces una promesa: Alameda estaría lista en Febrero de ese año. Parecía un trabajo imposible, pero las cuadrillas trabajaban día y noche, sin descanso.

Yo sin fe, me atreví a hacer la siguiente apuesta: Una comida peruana. Si no lograbas arreglar la Alameda antes del plazo prometido, me ganaría la referida comida; en caso contrario, tendría yo que pagar el restaurante.

Llegó el plazo y parecía que ganaba la apuesta... los medios de comunicación estaban pendientes del tema. Era la gran promesa. Y entonces... a medianoche, los trabajos concluyen, y sales con una inmensa pancarta con al palabra "CUMPLIMOS". Era evidente. Sin discusión yo había perdido la apuesta, y en consecuencia debí pagar una comida peruana, que por cierto disfrutamos todos los contertulios.

Sin embargo el tiempo inexorable siguó pasando y el flamante arreglo de Alameda comenzó a dar muestras de fallas, las que cada vez se profundizaron más. A tal punto que fue necesario hacer nuevos arreglos en los mismos sectores previamente intervenidos.

Comprenderás que las carcajadas de los que habían ganado la apuesta suscrita era mayúscula, por cuanto los hechos más bien daban el fundamento para establecer que yo la había ganado.

En fín... entre todos concluimos que me debes una comida peruana para 4 personas.

Ha pasado su buen tiempo de esto, pero tenía atravesada esta historia. Tenía que hacértela saber de algún modo, y por fin lo he encontrado.

Gracias por el espacio.

Miguel Rojas Zúñiga

Marcelo Trivelli dijo...

Miguél,
En primer lugar decirte que me parece muy bien el humor con que te tomas un tema relativamente serio como es el del correcto funcionamiento de la principal arteria de nuestra capital.
Quiero contarte que las reparaciones de las avenidas capitalinas son responsabilidad de Serviu y que el hecho que recuerdas en tu comentario yo lo asumí como un compromiso político por estar a la cabecera del gobierno regional.
La instrucción que se había recibido era que la Alameda debía estar pavimentada para esa fecha debido a que durante ese año empezaba el Transantiago. Dado el apremio se debió trabajar con celeridad y efectivamente la pavimentación de la calzada norte de la Alameda se terminó rápidamente.
Los trabajos comprendieron el tramo entre Plaza Italia y Pajaritos, habiendo quedado la avenida funcional para el inicio del nuevo sistema de transporte.
Lamentablemente, tal como tú indicas, hubo problemas con la pavimentación. Un tramo de la calzada norte presentó fallas y estas fueron reparadas por la empresa privada responsable de este trayecto, ya que existían boletas de garantía que se podían cobrar.
Por cierto, si no hubiera ocurrido todo este entuerto (inauguración y después arreglos) te habrías perdido un banquete como el que mencionas. Lo comido y lo bailado seguramente te hará recordar el problema de la Alameda de una manera menos grave que para quienes vieron entorpecido su trayecto al trabajo.
Saludos,
Marcelo