jueves, abril 17, 2008

¡Viva la cueca, mi alma!


El domingo pasado asistí junto a Andrea, mi esposa, al Campeonato Provincial de Cueca en el gimnasio de la comuna de San Rafael. El concurso elegía a las tres mejores parejas para representar a la provincia del Maule en el regional que se realizará en Constitución a principios de mayo próximo, mientras que el ganador representará a la Región en el nacional de Cueca que se realizará en Arica el próximo 9 de junio.

El gimnasio estaba lleno. Más de mil doscientas personas animaban el concurso con gritos y aplausos para las respectivas parejas que apoyaban. Era una fiesta que convocaba a mucha gente en torno a nuestra cultura y nuestras tradiciones.

¡Qué hermoso ver bailar a esas parejas! Se notaba que habían aprendido en su infancia. Llevan la cueca, el ritmo, la arrogancia pícara del huaso y el coqueteo de sus compañeras en el cuerpo y en la sangre. Pero lo más bonito por lejos, era la participación de todos en hacer Patria a través de compartir una historia común.

Qué lastima ver cómo se van perdiendo las tradiciones en la gran ciudad y en el mundo global. ¿Cómo no emocionarse con los niños que se enorgullecen de su Patria y miran con respeto la bandera y el baile nacional?

Estoy convencido que es imprescindible recuperar nuestras tradiciones y costumbres, porque ahí están los valores que representan el carácter de Chile y su gente. Tenemos el imperativo ético de preservar y promover nuestra cultura. Ese es el mejor antídoto para proteger nuestra identidad e insertarnos con orgullo y sentido de pertenencia en el mundo global.

En la cara de los niños, del conjunto folclórico, de las parejas de baile y de los asistentes al concurso de cueca con los que compartimos en San Rafael, está la ilusión de ser chilenos y de vivir como iguales en esta Patria llamada Chile. Son estas personas las que nos dan la fuerza para el trabajo político que estamos haciendo, porque Chile y su gente se lo merecen.

1 comentario:

Matías Ignacio dijo...

Que interesante que este recorriendo el país. Eso es lo que le falta a la mayoría de la elite política que sólo se aparece cuando hay elecciones.

Que bueno que esté rescatando a la patria y se relaciona con las personas, eso se valora en el futuro.