viernes, julio 27, 2007

Sobre el debate demócrata y la participación ciudadana

Hola a todos,
a continuación les dejo una columna que escribí luego de ver el debate de los precandidatos demócratas entrevistados por los ciudadanos vía YouTube.

Espero que les sea útil.


Primarias y Debate en CNN-YouTube


Marcelo Trivelli Oyarzún
24 de julio de 2007


Los debates después del de anoche, nunca volverán ser iguales.

La colaboración entre CNN y YouTube resultó ser la combinación perfecta entre medios tradicionales e innovadores, ya que abrió espacios de participación democrática nunca antes vista en la política.

Más de 2.300 preguntas fueron subidas a YouTube desde diferentes partes del mundo, abriendo así la posibilidad de diálogo con los candidatos de manera directa y sin intermediación. De ellas, los editores seleccionaron treinta preguntas que resultaron ser de gran interés para la gente.

Las preguntas cubrieron una amplia gama de temas en un formato que obligó a los candidatos a abandonar sus respuestas ensayadas y discursos. Provocó animados intercambios entre los ocho candidatos. Existió un debate real, no formatos prediseñados como el chileno que parece más entrevista que debate. Los ciudadanos se tomaron la palabra, la iniciativa y la agenda; se dio espacio para el implacable “sentido común” de la gente.

Lo que transmitió CNN en colaboración con YouTube, un debate entre los ocho precandidatos del Partido Demócrata, fue una lección de transparencia y participación de la ciudadanía en dos aspectos centrales: competencia libre y abierta, e interacción directa con la ciudadanía.

En Chile cada vez que tenemos elecciones se escucha la manida frase “fue una fiesta de la democracia”, pero salvo en esas ocasiones, la profundización de la democracia no avanza.

Para los chilenos, las primarias con múltiples candidatos son una tremenda oportunidad para profundizar nuestro sistema de partidos. Ver ocho candidatos compitiendo abierta y constructivamente por la candidatura demócrata es una lección para quienes están aferrados a la cuota de poder y que no quieren poner en riesgo a través de un proceso de primarias más democráticas.

Hasta ahora, los tímidos intentos de primarias en Chile han tenido de dulce y de agraz.

En la Concertación, dieron resultado en 1993 con primarias cerradas y pactadas para elegir el candidato presidencial, fueron legitimadas en 1999 con una primaria abierta y quedaron truncas en 2005 con la renuncia de una de las precandidatas a La Moneda. Por otro lado, las primarias al interior de los partidos de la coalición de gobierno han sido cuestionadas por las heridas que dejan y la incapacidad de curarlas entre la definición del candidato y el día de la elección.

Por otro lado, la Alianza por Chile ha preferido la opción tradicional de decisión cupular alejada de la voluntad ciudadana que apoya a ese conglomerado y ni siquiera han sido capaces de ponerse de acuerdo respecto de una candidatura en las últimas elecciones.

Nuestro país debe tomar una decisión que marcará nuestro futuro político: seguir eligiendo candidatos a puertas cerradas sin debate público o abrir espacios de participación que demanda la ciudadanía.

Estamos a tiempo de definir un itinerario presidencial a través de un mecanismo de primarias abiertas multipartidos y multicandidatos. Así estimularemos la competencia de ideas y los proyectos de futuro para la Patria.

El alejamiento de la gente respecto de la política puede ser revertido: los problemas de la democracia se curan con más democracia. Las personas están demostrando en Francia, EE.UU. y también en Chile que quieren a la política con mayúscula de vuelta.

Estoy convencido de que los problemas de la democracia se curan con más democracia y no encerrándose entre cuatro paredes o imponiendo líneas oficialistas como si fueran la única verdad.

1 comentario:

Juan dijo...

Ok, me parece una buen reflexión que comparto. Lamento que aún muchos actores políticos no vislumbren y, lo que es peor, desprecien las herramientas tecnológicas para profundizar la democracia.
Es hora, definitivamente, de pasar del decir al hacer y las Tics ofrecen inmejorables herramientas para ello. Sobre el siempre difícil "cómo" profundizar la democracia, las nuevas tecnologías nos ofrecen un mundo casi vírgen todavía.