El precandidato presidencial Marcelo Trivelli aseguró este domingo que el último caso de femicidio registrado en el país "refuerza" su propuesta de que a los agresores de mujeres se les debe implantar un grillete electrónico.
Trivelli, junto a concejales del PS y miembros de organizaciones ciudadanas, protagonizaron una nueva acción para protestar por el nuevo crimen de una mujer que elevó a 51 el número de femicidios en lo que va corrido del año.
En esta oportunidad colocaron 51 cruces en el frontis de la Catedral Metropolitana y extendieron un lienzo pidiendo terminar con la indiferencia ante estos asesinatos.
El último caso corresponde al de Alicia Urra Soto, de 47 años, quien fue apuñalada por su ex conviviente en la comuna de Cerro Navia.
En esta acción de protesta participaron, entre otras personas, la esposa de Marcelo Trivelli, Andrea Zondek; los concejales del PS de Santiago, Ismael Calderón, y de La Reina, Francisco Olea; el presidente del directorio de CEANIM (Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer) Rodolfo Aranda; el encargado de temas universitarios de la JDC, Ignacio Imas; y la presidenta del Movimiento "Conciencia Ciudadana", Paulina Reinoso.
En la ocasión, Trivelli dijo que "hoy una vez más cumplimos con el triste ritual al que nos hemos comprometido de poner una cruz más por cada mujer asesinada en Chile. Y hoy hemos puesto una cruz en memoria de Alicia, asesinada por su ex pareja, quien traicionó su confianza. Le pidió guarida porque estaba prófugo de la justicia. Traicionó su confianza y la asesinó".
El precandidato subrayó que "el caso de Alicia refuerza la propuesta nuestra de que todo aquel que sea un agresor sexual o un agresor de violencia intrafamiliar tiene que tener un grillete electrónico. No pueden andar sueltos, tenemos que tenerlos identificados y tenemos que saber dónde andan. El grillete electrónico o la pulsera electrónica de control por GPS, es la manera que tenemos de protegernos de los agresores sexuales y de los agresores al interior de la familia".
En tanto, el concejal Francisco Olea manifestó que "nosotros hemos acompañado a Marcelo Trivelli en esta cruzada cultural y política de poner en la agenda de la opinión pública los temas vinculados a la violencia intrafamiliar, a la desintegración que se ha producido en la familia a propósito de esta cultura conservadora y machista. En La Reina tenemos ya 19 denuncias de agresiones y esta comuna requiere con urgencia una casa de acogida".
Por su parte, el concejal Ismael Calderón planteó que "estamos apoyando esta iniciativa que ha emprendido el ex intendente Marcelo Trivelli en contra de la indiferencia que hemos sufrido como sociedad por la violencia que sufren nuestras mujeres. Y en lo particular en la Comuna de Santiago estamos apoyando que se abran casas de acogida. Acá en Santiago tenemos más de veinte denuncias por maltrato, debido al hacinamiento que viven muchas mujeres en los cités de nuestra comuna".
El Precandidato Presidencial lamentó la mezquindad dehaber sido excluído de la actividad en que se anunció el Plan Antifemicidio.
"Lamento la mezquindad de no haber sido invitado a esta actividad, lo que demuestra el doble estándar del gobierno que le soba el lomo a Lavín y es incapaz de reconocer el trabajo realizado en los últimos meses por quienes nos estamos jugando por terminar con la violencia en contra de las mujeres" subrayó el Precandidato Presidencial.
Marcelo Trivelli agregó que "en lo que se refiere a las medidas, valoramos que la Presidenta haya terminado con su indiferencia y haya acogido las propuestas realizadas por quienes hemos dado la cara en la denuncia del femicidio".
"Reconocemos que el SERNAM siempre ha estado en buena disposición y nos alegramos que haya sido escuchado por la mandataria. Esperamos que esto no sea un anuncio más de tantos que generan expectativas y que se pierden en la mediocridad, la desidia y la indiferencia" concluyó el Precandidato Presidencial.
Acto en Plaza Cívica de Conchalí Solo tres hombres participaron en protesta contra Femicidios
Marcelo Trivelli manifestó que "este no es solo un tema de las mujeres sino que también de los hombres"
El Precandidato Presidencial destacó la labor de las mujeres que trabajan en forma voluntaria para combatir la violencia intrafamiliar
Trivelli participó en una actividad realizada, el sábado 20 de octubre, en la Plaza Cívica de Conchalí y que fue organizada por monitoras preparadas por la ONG "Domos" y la Municipalidad de Conchalí para asistir a mujeres víctimas de la violencia intrafamiliar.
En este acto al cual adhirió Trivelli, se colocaron cincuenta pares de zapatos en el suelo, en memoria de las cincuenta mujeres asesinadas este año y se nombró a cada una de ellas.
Además del Precandidato Presidencial, los únicos hombres que estuvieron presentes fueron el concejal DC de Quilpué, Daniel Verdessi, y el Presidente del Directorio del Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer (CEANIM), Rodolfo Aranda.
El acto también contó con el apoyo de la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual.
En esta ocasión se escucharon los testimonios de tres mujeres relacionadas con este problema: la concejala PR de Conchalí María Fuentes, quien relató su propia experiencia como víctima de agresiones de su ex marido; Cecilia Cárdenas, amiga de Andrea Gallardo quien fue asesinada por su pareja en abril del año pasado, y el de Angela Peralta, prima de Paulette Manett, la joven que fue baleada en la cabeza por su pareja convirtiéndose en el femicidio número 50 del 2007.
En este acto también participaron la esposa de Trivelli, Andrea Zondek y la presidenta del movimiento "Conciencia Ciudadana", Patricia Reinoso.
Marcelo Trivelli señaló que "hace falta remecer las conciencias de los chilenos y decir: no es normal la violencia en contra de las mujeres y de los niños. Se puede vivir de manera pacífica al interior de los hogares . Y tenemos que decirlo con fuerza. Habíamos acá solo tres hombres y el resto eran puras mujeres. Este no es solo un tema de las mujeres, es un tema de la sociedad entera, de hombres y mujeres, y por lo tanto tenemos que hacernos cargo de eso. Y el llamado es a los hombres: atrevámonos también a denunciar la violencia intrafamiliar. Este es un tema de toda la sociedad".
Asimismo el Precandidato Presidencial señaló que "quiero valorar el trabajo voluntario de monitores como estas mujeres de Conchalí, ya que ellas en muchos casos serán la acogida y el primer vínculo con las mujeres golpeadas".
Por su parte una de las monitoras, Magaly López, manifestó que "esta es una realidad tremenda. Las mujeres no sienten que haya una justicia real. Hay muchos agresores aquí en Conchalí que están caminando libremente por las calles".
Ayer (18/10/07) fue noticia que por primera vez un grupo musical chileno, Los Mono, estaba en la primera página de YouTube.
Sin duda este es un gran logro para Los Mono como banda, pero también es un logro para el mensaje que ellos quieren transmitir con su canción "Promesas", en la que rescatan el valor de la palabra empeñada y la importancia de no hacer promesas al aire, sabiendo que son imposibles de cumplir.
A continuación les dejo el video de Los Mono, para que le pongan atención a la letra. Espero sus comenatrios.
El fin de semana pasado (12 al 14 de octubre de 2007) se llevó a cabo el V Congreso Ideológico de la Democracia Cristiana. El objetivo de esta cita partidaria era repensar la forma en que la DC escucha a Chile y sus necesidades, así como discuir los temas que serán prioridad del partido en el futuro. Personalmente creo que es necesario que la DC lidere el regreso de los valores y la ética a la política chilena. No es posible que sigamos viviendo de las glorias pasadas y no propongamos una visión de cara al nuevo mileno. Para esto es necesario que, tanto la DC como el resto de los partidos de la Concertación, pidan perdón a la ciudadanía por haber hecho vista gorda en casos de corrupción y malas prácticas. A continuación podrán ver algunas partes de mi intervención frente a la junta. Además les dejo el documento que preparé para esta instancia partidaria.
Espero sea de su interés.
Demócrata Cristiano Atrévete
Inclina al pobre tus oídos Responde a su saludo de paz con dulzura Arranca al oprimido de la mano del opresor Y a la hora de juzgar atrévete Eclesiástico 4.8;9
Nuestros Padres Fundadores
Hace 72 años un grupo de jóvenes se atrevieron a cuestionar el orden establecido y los privilegios del poder que defendía su partido. Se atrevieron a hacer suyo el llamado de los Papas Leon XIII y Pio XI en sus encíclicas Rerum Novarum y Quadragesimo Anno de 1891 y 1931 respectivamente. Se atrevieron a cuestionar el orden social a la luz del evangelio y de llevar a la acción política los principios doctrinarios de la Iglesia Católica.
Así nació la Falange Nacional hace 72 años. Nació porque un grupo de jóvenes se atrevieron a estar al lado de los pobres y los oprimidos y se atrevieron a remover las conciencias de una clase política que estaba cómodamente establecida.
Debemos estar orgullosos de lo realizado por la Falange Nacional primero y por la Democracia Cristiana después. Hemos sido un partido que le ha cambiado el rostro a Chile. Pero hoy tras casi 20 años en el poder nos encontramos en una situación de comodidad y complacencia de la obra de la transición lo que nos impide ver con claridad los problemas que tienen nuestro partido y nuestra sociedad.
Camaradas, los falangistas creían firmemente que si abordaban y resolvían los problemas de la sociedad, las personas se verían beneficiadas. Así fue como la Reforma Agraria le entregó dignidad al campesinado o como la Reforma Educacional permitió mayor movilidad social o la Promoción Popular que dio participación a los pobladores. Así también lo hicimos con la defensa de los derechos humanos y de la democracia durante la dictadura.
En el proyecto de la transición, nos atrevimos a recuperar la democracia por medios pacíficos, a buscar la verdad y la justicia en materia de violación de derechos humanos, nos atrevimos a crecer con igualdad y a insertarnos al mundo.
Mucho se ha avanzado y por ello debemos sentirnos orgullosos. Porque todo lo que hicimos nos permite plantearnos nuevos desafíos para Chile y su gente.
Un nuevo orden: ni izquierdas ni derechas
Hoy nos enfrentamos, al igual que hace 72 años atrás, a la disyuntiva de ser meros administradores del orden establecido o ser consecuentes con la definición de la Falange que señalaba que la “Falange Nacional es una cruzada que se impone instaurar en Chile un orden nuevo”.
Un nuevo orden que establecía que la “Tarea nacional de esta empresa está más allá de derechas y de izquierdas”. Ese fue el dilema del siglo pasado y aunque rinda frutos internos, este falso dilema nos lleva a perder el rumbo que queremos retomar en este Congreso. Debemos ser capaces de reafirmar con convicción que la Democracia Cristiana está más allá de las trasnochadas izquierdas y derechas que tanto daño le hizo a Chile.
Camaradas tenemos que atrevernos a decir cuáles son nuestros valores y a seguirlos con consecuencia, entrega y convicción. Atrevámonos a liderar la concertación en ideas, proyectos e iniciativas cuyo centro de atención sea la sociedad y sus necesidades.
Los problemas de la sociedad
Muchas veces nos sentimos frustrados porque no tenemos oro en nuestras manos para responder a la demanda clientelistica y transaccional que instaló la Alianza. Debemos atrevernos a decir NO al clientelismo, NO a la compra de conciencia, NO al pago de la cuenta, NO a la solución materialista y superficial del “cosismo”.
La Democracia Cristiana siempre tuvo la capacidad de mirar a los ojos de las personas y reconocer los problemas de la sociedad. Fuimos capaces de responder a la demanda particular con un compromiso de cambio social. Nos atrevimos a soñar una sociedad más justa y compartir ese sueño con los débiles, los marginados, los excluidos y los abusados. Fuimos capaces de enfrentar a los poderosos sin mirar las consecuencias y sin esperar nada a cambio más que el bienestar de los chilenos.
Fue la fuerza de nuestras convicciones la que nos hizo ser un partido respetado. Hoy, más que nunca, debemos atrevernos a compartir con Chile y su gente nuestros sueños de una sociedad mejor y más justa.
Debemos ser capaces de liberarnos del “cosismo” y atrevernos a decir que queremos un nuevo orden para hacernos cargo y solucionar los problemas de la sociedad.
Un nuevo orden basado en la ética cristiana y los valores, un nuevo orden que se comprometa con la promoción y establecimiento de una cultura de la paz y un nuevo orden que profundice espacios de democracia como expresión máxima del respeto a la persona en su dignidad.
En resumen camaradas, atrevernos a hablar y hacer política. No tenemos por que sentirnos avergonzados de ser políticos cuando nuestro foco es Chile y su gente.
Ética y Valores
Queremos reafirmar aquí, que debemos atrevernos a levantar nuestros valores de cara a Chile tal como lo hicieron nuestros padres fundadores con una coherencia de vida admirable. Atrevernos a denunciar a aquel que traiciona nuestros principios y así construir un nuevo orden que recupere las confianzas entre los chilenos.
Ha llegado la hora de decir basta. Si hay gente que nos mira con desconfianza es por algo y lo sabemos. En nuestro partido, hay militantes que han traicionado a nuestros padres fundadores y a los principios éticos que nos inspiran.
Lo escuchamos durante la preparación de este Congreso: Nos consideran como una bolsa de empleo, que amparamos la corrupción, donde los grupos internos luchan por el poder para poner a sus amigos en cargos de gobierno, nos dicen que estamos más preocupados de servirnos de que de servir, nos dicen que ponemos primero al partido antes que a Chile.
No nos equivoquemos, la DC está en una encrucijada: o volvemos a ser un partido para los más pobres y débiles, o queremos seguir siendo un club que solo aspira al poder.
Los democratacristianos tenemos que atrevernos a pedir PERDÓN y decir NUNCA MÁS.
Le proponemos y le pedimos a este Congreso que el Partido Demócrata Cristiano pida perdón por haber sido complaciente con la corrupción y con las malas prácticas políticas. Nunca más, nos comprometemos a enmendar nuestra conducta.
Camaradas, a la luz de nuestros valores y nuestra ética tenemos que atacar la corrupción en todas sus formas. Los verdaderos democratacristianos tenemos que atrevernos a decir terminemos con los corruptos, los apitutados, los operadores políticos y recuperemos el valor de la palabra, el valor del trabajo bien hecho, el valor de la solidaridad, el valor de la honestidad, el valor de la probidad, el valor del mérito, el valor de la justicia, en valor de la autoridad y el valor de la paz.
El valor de la palabra empeñada: Pareciera que hoy, el valor de la palabra no tiene ningún valor ya que quien la empeña se compromete sin consecuencia alguna. Pareciera que quien obtiene mejores oportunidades y posiciones es aquel que vive de la pillería y del aventajamiento de los demás.
El valor del trabajo bien hecho: Se necesitan personas comprometidas a dar lo mejor de si mismos para lograr un trabajo bien hecho, profesional y así cumplir responsablemente los compromisos. Debemos exigir excelencia en el servicio público porque sino estaremos defraudando la fe pública.
El valor de la solidaridad: Atrevámonos a entregar lo mejor de nosotros al país y a su gente sin miramientos de posibles réditos personales. Que la generosidad guíe nuestros actos.
El valor de la honestidad y la autenticidad: Que la verdad sea un eje fundamental a la hora de hacer política para desarrollar propuestas y un proyecto de país genuino, basado en lo que creemos, y con respeto a la creación de cada uno y de los otros.
El valor del mérito: hay que valorar a todas las personas y sus aportes al país. Tenemos que volver a la meritocracia y seleccionar aquellas personas que tengan virtudes y capacidades y no solamente militancia política. En Chile nadie sobra, nos necesitamos todos.
El valor de la justicia: Un país donde no existe justicia no logrará nunca la cohesión social que tanto anhelamos. El Estado debe ser capaz de impartir justicia, tanto en ámbitos judiciales como en términos de equidad, para que las instituciones vuelvan a ser respetadas y valoradas.
El valor de la autoridad: Chile requiere de autoridad y que los chilenos creamos en esa autoridad. Para ello, es menester que los poderes del Estado ejerzan el rol que les corresponde. El sentido de la autoridad está basado en la capacidad de las autoridades de hacer bien su trabajo.
El valor del Estado: Se necesita un Estado y una política que por sobre todo haga su trabajo y lo haga bien. Un Estado que no tema conducir al país hacia una patria donde el clientelismo y el corporativismo sean desterrados, para dar paso hacia la meritocracia y a una gestión eficiente. Quiero una patria, donde los chilenos seamos capaces de confiar los unos con los otros y nos sintamos orgullosos de ser chileno.
El valor de la paz: Tenemos que gestar una cultura de la paz en Chile. Para ello, hay que enseñar -y predicar con el ejemplo-, que los problemas se pueden y se deben resolver por la vía pacífica.
Una cultura de la paz
Casi sin darnos cuenta ha ido cundiendo la epidemia de la violencia en nuestra sociedad y nuestro partido le ha dado la espalda a esta realidad justificando que es un tema ficticio levantado por los medios de comunicación y por la oposición.
Que equivocados estamos, durante los años en que la Concertación ha estado en el poder ha crecido el temor, han aumentado los delitos y se han duplicado las personas en la cárceles. Esto no es un invento, es la realidad que viven a diario los chilenos en todo el territorio.
Hemos construido una sociedad violenta no por intención, sino lo que es peor, porque no le prestamos atención a su debido tiempo.
Vivimos el avance sin pausa del narcotráfico. Todos tenemos un pariente o un amigo que ha sido enganchado en la droga. La droga y el alcohol dejaron de ser un problema personal y hoy constituye un problema de la sociedad.
Uno de esos problemas es que en algunos territorios los narcotraficantes han tomado el control, impuesto su ley y reemplazado al Estado. Existen lugares en que ya ni siquiera entran los carabineros. No hay colaboración de las empresas de telecomunicaciones para la intercepción de llamadas, no hay voluntad en la derecha de levantar el secreto bancario. En definitiva no nos hemos atrevido a tomar el problema del narcotráfico en serio.
La descomposición social derivada de la instalación del narcotráfico se expresa en violencia, delincuencia y corrupción, que rompen el estado de derecho por lo que se requiere urgentemente actuar. No bastan medidas parches sino que se requiere un compromiso de fondo de carácter policial en el tráfico y el lavado de dinero; pero por sobre todo ofrecer oportunidades reales y no solo de papel a los jóvenes; a disponer de centros de rehabilitación para drogadictos y alcohólicos. En esta última tarea, el Estado debe ser capaz de apoyarse en las Iglesias como instituciones con liderazgo moral en el territorio.
Los narcos no están jugando, es su negocio que llevan adelante sin dios ni ley y debemos atrevernos a enfrentar esta realidad, a reconocer que ya están entre nosotros. Atrevámonos a actuar para que no suframos el proceso de “fabelización” brazileño.
Este año, cuarenta y nueve mujeres han sido asesinadas. Si queremos terminar con la violencia en las calles, debemos terminar con la violencia en los hogares.
Aun cuando hemos puesto un gran esfuerzo para la incorporación plena de la mujer a la sociedad, de que tengamos una Presidenta de la República, seguimos viviendo en una cultura que es extremadamente machista.. Cuarenta y nueve mujeres asesinadas este año a manos de su pareja y un sistema que no les otorga protección es solo la punta de un “iceberg”. Miles de mujeres viven a diario el terror de la violencia al interior de sus hogares. Millones de niños que aprenden a resolver sus problemas y sus frustraciones por la fuerza porque eso es la forma que aprendieron a hacerlo en sus hogares.
Vivimos en una sociedad que mira con indiferencia y actúa con desidia como si este fuera un problema individual o un problema de entre cuatro paredes. No lo es y nunca será porque los demócrata cristianos defendemos la dignidad de cada persona. Y es por eso que debemos incorporar el derecho a la paz en el hogar como un derecho humano fundamental. Así comenzamos a educar a nuestros niños en una cultura de la paz.
Atrevámonos entonces a terminar con la indiferencia, y dotemos al Estado de los recursos y el sentido de urgencia para proteger los derechos de las mujeres y sus hijos. Entendamos que para Catherine Casas-Cordero, quien hizo todo lo que la ley le indica, el Estado la abandonó y producto de ese abandono fue degollada por su marido hace tres semanas en presencia de sus dos pequeños hijos.
Camaradas, debemos estar convencidos que se puede quebrar el espiral de violencia y generar un espiral de paz.
Y en eso si nos diferenciamos de la derecha, el fin de la violencia no tiene una solución policial sino que tiene una solución política y por ello debemos ser capaces de volver a hacer política con decisión. Hacer una política para la paz.
Más democracia
Hemos cumplido con creces los compromisos de democracia asumidos en la transición, pero claramente el traje nos quedó chico. La democracia representativa ha dejado de satisfacer a la ciudadanía y por lo mismo, la sociedad nos demanda mayores espacios de democracia participativa. Los chilenos y chilenas quieren ser parte del proceso de toma de decisiones que hoy se hacen mayoritariamente en el gobierno central.
Estamos convencido que los problemas de la democracia se curan con más democracia. Y eso significa creer en las personas, atrevámonos a creer en las personas Eso es parte de nuestra doctrina, pero no hay voluntad de dar poder a quienes no lo tienen.
Este congreso debe redefinir el campo de competencias del gobierno central quitándole atribuciones para traspasarla a las regiones, a las comunas y a la ciudadanía. Debemos ser capaces de establecer administraciones para las áreas metropolitanas y debemos terminar con el “parlamentarismo regional” y elegir por voto popular, a los intendentes y consejeros regionales.
Se necesita con urgencia traspasar competencias y recursos a los municipios, porque es en lo local donde mejor se vive y aprecia la democracia. Más democracia es el mejor antídoto para prevenir aventuras populistas o aventuras autoritarias.
Atrevámonos a tener mayor autonomía regional, atrevámonos a que los municipios asuman en plenitud la gestión de la educación y la salud primaria y que participen con decisión en la generación del espiral de la paz.
No podemos seguir aceptando que cada vez que se plantean soluciones de descentralización se argumente que no hay capacidades en el ámbito local. Esta es una excusa burda dada por quienes mantienen cuotas de poder y una falta de respeto y una descalificación inaceptable para quienes trabajan a nivel local.
Atrevámonos a más democracia, volvamos a creer en la ciudadanía.
Tengamos una discusión constitucional para discutir el régimen político, el rol de las regiones, la administración de las ciudades, el derecho a referéndum, el voto voluntario, las primarias.
En definitiva, atrevámonos a darnos una Constitución para la construcción de una sociedad solidaria que va tras la utopía de la igualdad, la libertad y la cohesión social.
El gran mérito de Frei Montalva, Leighton, Palma y tantos otros, fue haber llevado su pensamiento a la acción y así lo manifestaban en el último punto el 24 de su declaración inicial:
“Para la construcción de este orden nuevo. Falange Nacional no pide una adhesión pasiva a un programa sin vida: exige una fe inquebrantable en el destino de la Patria. Sacrificio y abnegación son los sellos distintivos de nuestra cruzada de justicia y de hermandad”
Hoy nos encontramos en una disyuntiva similar a la de hace 72 años atrás. No basta un Congreso Ideológico para reencantar a nuestros militantes o para reencantar a Chile.
Para construir un nuevo proyecto país, la DC necesita que los demócratas cristianos actúen con pasión, con ganas y con convicción, pero por sibre todo con ética, para que Chile y su gente puedan tener un buen futuro y un mejor presente. Sacrificio, compromiso y fe son lo que distinguen nuestro compromiso con los más débiles y los oprimidos.
¡Camaradas, atrevámonos a ofrecer a Chile nuestra utopía de libertad, solidaridad y cohesión social!